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NADA ES PARA SIEMPRE
Categoría: ARTE

NADA ES PARA SIEMPRE

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DAVID CATÁ. Todo en esta vida es efímero.
Categoría: TV

DAVID CATÁ. Todo en esta vida es efímero.

Dentro de la feria Jääl Photo, DOZE Magazine tuvo la oportunidad de entrevistar a una de las jóvenes figuras que están dibujando el nuevo retrato del arte español. David Catá ha conseguido abrirse hueco en el circuito del arte y lo que es más significativo, invitarnos a la reflexión mediante una poética personal afinada. 

 
 

De am@s y sumis@s

Era de esperar que de un momento a otro surgiera una voz lúcida, una mente sapiente y elocuente que ayudara a poner los puntos sobre las íes en todo este circo literario (con aspiraciones cinematográficas) que se ha montado en torno a las tropecientas sombras de un señor llamado Grey.

Porque no se puede –o mejor dicho: sí se puede aunque no se debe- llegar con una historia tan simple debajo del brazo y pretender arrasar así sin más. Uno tiene que trabajárselo un poco, demostrar que merece el sitio que está empeñado en ocupar.

Hablo de E. L. James y de su trilogía (Cincuenta sombras de Grey, Cincuenta sombras más oscuras y Cincuenta sombras liberadas, Grijalbo, Barcelona, 2012) tan polémica respecto a su contenido, como por las malditas ganas que se tiene de llevarla al cine.

Según las fuentes más fiables, la primera parte de este pastelón de tres tomos se estrenará como película en el verano del 2014. Que se nos coja confesados.

La magnánima campaña promocional que acompañó a estos tres libros cuando irrumpieron en nuestro país el pasado año  sirvió para enganchar a cierto tipo de público, para convencerlo (como siempre sucede con la publicidad) de que tenía una necesidad que cubrir, una carencia que sólo podría ser satisfecha comprando y leyendo esos tres ladrillos, uno detrás de otro y sin rechistar.

La cosa cuajó tan bien que, a día de hoy, aproximadamente un año después del fenómeno, la fiebre de dominación sexual de palo y la moda del bondage se han extendido por las librerías y amenazan con llegar también al cine de forma inminente. Uno entra en una gran superficie de venta de libros y se asusta de la cantidad de cubiertas de colores oscuros con ilustraciones de flores o prendas de ropa interior de encaje y antifaces que parecen haberse adueñado del ambiente.

En foros y páginas web especializadas se discute sobre el actor que deberá encarnar a Grey desde hace meses. Millones de fans argumentan con detalle si tal o cual buenorro encajaría mejor o peor, caracterizado como el protagonista de la saga.

Lo están pensando y no se equivocan: de entre todos, quizá el primero en barajarse fue nuestro querido Ryan Gosling, pero pueden dormir tranquilos, que al parecer no se llegó a buen puerto con la propuesta.

Josh Holloway, Henry Cavill, Matt Bomer, Ian Somerhalder… la lista es larga y no parece querer terminar nunca. Ella importa menos: para el papel de la anoréxica Anastasia Steele no se dan mucha vida a la hora de proponer nombres, porque el que engancha en esta faena es él.

Y ése es el motivo de que el estreno de la última película de Roman Polanski en el Fesival de Cannes parezca como caído del cielo.

Venus à la Fourrure (La Venus de las pieles) cuenta cómo el director de una obra de teatro (Mathieu Amalric), que busca una actriz para protagonizarla, se deja convencer por una patética intérprete (Emmanuelle Seigner) que, sin embargo, poco a poco va atrapándolo y dominando su criterio. La obra en cuestión es un texto de Leopold von Sacher-Masoch, aquel autor que con sus ocurrencias dio al mundo la inspiración que éste necesitaba para desarrollar el fenómeno del masoquismo o el “zúrrame que me gusta y además, me pone”.

Roman Polanski adapta una pieza teatral de David Ives, estrenada en Broadway en el año 2010 y propone perturbar con ese toque siniestro suyo que tanto nos gusta a los que nos apasiona, en una historia que con mucho más cerebro, invierte los pacatos roles de la trilogía de E. L. James. Aquí ella manda y él se somete.

Durante la rueda de prensa de presentación de la cinta, el director, que durante toda su carrera ha demostrado un sentido especial para retratar la lucha de géneros y el poder de la sexualidad entre un hombre y una mujer que comparten plano en la pantalla, explicó que hoy en día “regalarle flores a una mujer se ha convertido en algo indecente” y que no se puede contar el mismo tipo de historias que antes, que “la píldora ha masculinizado a la mujer” y que, en definitiva, los roles se han modificado.

A muchos podrá parecerles una infamia que se me ocurra comparar ambas creaciones, pero queridos, en el mundo de la ficción y la creación literaria estas cosas no sólo valen sino que además son positivas. Contrastar es entender y descubrir, aprender.

Para los que gusten de comparar textos, además de un cómic bien curioso del francés Guido Crepax, aquí  pueden leer la obra original de Masoch, traducida al castellano por C. Bernaldo de Quirós; la película de Polanski tardará algo más en llegar a nuestros cines y las novelas de la James me temo que saben de sobra dónde pueden encontrarlas, aunque no las busquen.

Imagen de portada: Ol'ga Miromanova

Texto: María López Villarquide