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NADA ES PARA SIEMPRE
Categoría: ARTE

NADA ES PARA SIEMPRE

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El equipo de DOZE Magazine, tras cuatro años y medio en el sector editorial, se despide de todos vosotros entre sonrisas y lágrimas. Lágrimas porque dejamos de informaros diariamente y sonrisas porque esta experiencia ha sido una de las más gratificantes de nuestras vidas.

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Queremos agradecer a nuestros lectores el apoyo incondicional y el cariño con el que nos habéis arropado durante todo este tiempo, y a todos los profesionales que han hecho de DOZE un medio de información cultural de calidad. 

 

DAVID CATÁ. Todo en esta vida es efímero.
Categoría: TV

DAVID CATÁ. Todo en esta vida es efímero.

Dentro de la feria Jääl Photo, DOZE Magazine tuvo la oportunidad de entrevistar a una de las jóvenes figuras que están dibujando el nuevo retrato del arte español. David Catá ha conseguido abrirse hueco en el circuito del arte y lo que es más significativo, invitarnos a la reflexión mediante una poética personal afinada. 

 
 

The Shard: el techo de Londres

La carrera por construir el edificio más alto de Europa ha tomado a lo largo de este año un nuevo impulso. Hace poco, la “Mercury City Tower”, en Moscú, alcanzó sus 328 metros, destronando así al edificio “The Shard” en Londres que, con 308 metros, ha disfrutado del galardón durante apenas seis meses. A pesar de su corto reinado, el edificio londinense se ha convertido en un nuevo hito en el skyline de la capital británica.

 

El edificio “The Shard” es obra de Renzo Piano (ganador del premio Pritzker en 1998), que comenzó el desarrollo del proyecto en el año 2000 (aunque la construcción no se inició hasta el 2009). Se trata de un rascacielos cuya estructura principal es el núcleo central de hormigón que contiene las instalaciones y comunicaciones verticales construido con un sistema autotrepante que elimina la necesidad de grúas auxiliares.

 

Desde un primer momento Piano descartó la idea de hacer en Londres un rascacielos de sección constante y se inclinó por una torre de sección variable, en forma de aguja, que fuese estrechándose a medida que crecía en altura hasta “desaparecer en el aire como el mástil de un barco”. Estas ideas preliminares se concretaron finalmente en un edificio cuya forma puede asimilarse a una pirámide muy apuntada.

En total, la torre cuenta con 95 plantas (72 útiles) en las que se distribuyen los distintos paquetes de uso: oficinas (2-28), restaurantes (31-33), hotel (34-52), viviendas (53-65) y un espectacular mirador que ocupa las cuatro últimas plantas (68-72). Según Piano, la distribución fue relativamente sencilla puesto que cada uso demandaba unas dimensiones distintas y, por lo tanto, se fueron adecuando a la variación de las mismas con la altura.

El exterior de la torre está constituido por una serie de muros cortina de vidrio que, a pesar de las dimensiones de los mismos, dotan al conjunto de una cierta sensación de ligereza (en un gesto reconocido y alabado por la crítica). Se trata de un vidrio especial, con bajo contenido en hierro, que lo hace más brillante y transparente y que tiene la intención de reflejar con mayor nitidez el cielo de la ciudad para que su imagen se transforme en función de las condiciones meteorológicas del momento: la intención era construir “un espejo de Londres”

Desde el punto de vista urbanístico, se puede criticar que el edificio está fuera de escala, sin embargo, Piano se defiende de estas críticas asegurando que “el edificio no fue concebido para ser agresivo o poderoso”. Según el autor “este edificio está celebrando un cambio, la idea de que el crecimiento de la ciudad no ha de llevarse a cabo construyendo más y más en la periferia. Esta ciudad es una de las primeras que decidió tener un cinturón verde, un claro límite físico; si tiene que crecer, tiene que crecer en el interior. No soy defensor de los edificios altos, pero soy defensor de intensificar la ciudad desde el interior”.

Pulsa en la foto para acceder a la vista de 360º que se puede disfrutar desde el edificio "The Shard"

En todo caso, esta torre es un nuevo referente para Londres, potenciado además con la decisión de hacerlo accesible a cualquier visitante al habilitar las plantas superiores como mirador público. Será, sin duda, un nuevo punto de visita obligado para cualquier turista que visite la ciudad.

Texto: Atonio J. García Lagar / TRESiYO