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El Infierno de L. L.

Ya está entre nosotros el tráilerde la próxima película sobre la vida de la actriz porno Linda Lovelace, y decimos próxima: no es la primera. Desde 2008, en Hollywood andan a vueltas con la (post)producción de Inferno: A Linda Lovelace Story que, al parecer, no termina de encontrar acomodo ni manera de salir a la luz; en 2001 se emitió por televisión un documental titulado The Real Linda Lovelace, también sacando a la luz trapos sucios de aquella historia, y el temita sigue dando juego…

Dirigida por Rob Epstein y Jeffrey Friedman y basada en la obra The Complete Linda Lovelace, de Eric Danville (un periodista poco convencional, curtido en publicaciones de amplio espectro, que van desde el fomento del consumo de la marihuana hasta la cultura porno en general y que, a día de hoy, es jefe de redacción del sello Penthouse)Lovelace se estrenó en Sundance el pasado mes de enero y llegará a la cartelera de Estados Unidos en agosto:

Vaya, ver a la versión cursi de Scarlett Johansson (no lo nieguen, el parecido con Amanda Seyfried es alarmante) transmutada en estrella del “chic-porn” de los setenta es un impacto; cierto, pero debe de hacerlo bastante bien porque allí donde uno busque información sobre la cinta, lo único que encuentra son alabanzas al trabajo de su protagonista. Habremos de fiarnos.

¿Tan difícil ha de ser interpretar a Linda Susan Boreman (1949-2002)? Muy probablemente, recuperar la presencia de una mujer explotada por su esposo y por las distintas ramas de la industria del porno sin caer en la demagogia, es algo complejo y si no, que le pregunten a Lindsey Lohan.

La actriz tuvo que renunciar a su rol protagonista en la película Inferno: A Linda Lovelace Story (Matthew Wilder) debido a sus cargos pendientes con la justicia al empeñarse en conducir bajo los efectos de alguna que otra sustancia ilegal. Ella había sido la elegida para encarnar a Linda Lovelace y ni el peso de las iniciales de su propio nombre fueron suficientes para mantener a flote el proyecto. En el año 2010 fue reemplazada por Malin Akerman, también conocida como “Espectro de Seda II”, en la adaptación cinematográfica del cómic Watchmen (Zack Snyder, 2009). De momento ahí se quedó la cosa y ha sido la versión de Epstein y Friedman la que se les ha adelantado en la carrera hacia las pantallas.

Tal vez sea bueno recordar de qué va todo este asunto sobre Linda Lovelace, especialmente a aquellos que no hayan visto el film original, Garganta Profunda (Deep Throat, Gerard Damiano 1972) responsable de dos fenómenos cuya herida aun supura hoy por hoy, a saber: la objetivación de la mujer por la industria del porno y el fenómeno del taquillazo.

Deep Throat fue la primera película pornográfica estrenada en salas de cine convencional y logró recaudar más dinero que ninguna otra hasta la fecha. A través del documental de HBO, Inside Deep Throat (Fenton Bailey y Randy Barbato, 2005), se nos explica que, gracias a su prohibición en cada Estado al que llegaba a exhibirse, pudo despertar el interés y la curiosidad de millones de espectadores, muchos más de los que habrían llegado a conocerla de haber sido ignorada por las Leyes de Obscenidad de la Corte Suprema, que el Presidente Nixon decidió reformular oportunamente en el año 73.

Deep Throat se hizo mundialmente famosa y su protagonista se convirtió en superestrella de la noche a la mañana: con 23 años y algún que otro cortometraje porno en el currículum, Linda Lovelace pasaba del anonimato a ser la virtuosa intérprete del ejercicio de felación más impactante de la historia del cine, en 1972.

Lovelace narra por tanto, las idas y venidas de la tremendamente influenciable Linda en este período de su vida y mucho después, cuando decidió abandonar el negocio que la había lanzado a la fama y reconocerse públicamente como activista antiporno y feminista radical.

Además de The Intimate Diary of Linda Lovelace con Carl Wallin (1974), Linda Boreman escribió varios libros junto a Mike McGrady: Inside (1974), Ordeal (1980) y Out of Bondage (1986). En castellano contamos con la única traducción a cargo de La Fábrica Editorial para quien desee documentarse a fondo de aquí a su estreno en nuestras salas.

Texto: María López Villarquide